La Costa Brava, y específicamente el interior de la provincia de Girona, es conocida a menudo como la "Toscana catalana". Invertir en la compra de una masía en esta región no es solo adquirir un inmueble, es adquirir una pieza de patrimonio histórico. Estas construcciones, que datan a menudo de los siglos XVII al XIX, se caracterizan por sus gruesos muros de piedra natural, techos con bóveda catalana y vigas de madera, y grandes extensiones de terreno.
La ubicación es el factor más determinante en el precio y la exclusividad.
Baix Empordà: Es la zona más codiciada. Pueblos medievales como Peratallada, Pals, Monells o Ullastret (el llamado Triángulo de Oro) albergan algunas de las masías más espectaculares del mercado, combinando la tranquilidad rural con la cercanía a playas como Begur o Calella de Palafrugell.
Alt Empordà: Ofrece un paisaje más salvaje y cercano a los Pirineos y la frontera francesa. Zonas como Peralada (famosa por sus vinos y castillo) o cerca de Figueres, ofrecen fincas rústicas con grandes parcelas a precios, a menudo, más competitivos que en el Baix Empordà.
Gironès y Pla de l'Estany: Áreas limítrofes que ofrecen una excelente conexión con la ciudad de Girona y masías con gran privacidad rodeadas de bosques.
Nuestra cartera inmobiliaria se adapta a diferentes perfiles de inversión:
Masías de lujo reformadas: Propiedades llave en mano con piscinas desbordantes, jardines paisajísticos, casas de invitados y domótica avanzada, respetando la arquitectura original.
Masías para reformar: Ideales para inversores que desean personalizar el proyecto desde cero, recuperando el valor original de la piedra y los arcos góticos.
Fincas para Turismo Rural: Muchas de estas propiedades cuentan con licencia turística o dimensiones suficientes para convertirse en hoteles boutique o centros de retiro.
El precio varía drásticamente según el estado y la ubicación. Una masía para reformar integralmente puede partir de los 400.000€ - 600.000€. Sin embargo, las masías reformadas en zonas prime del Baix Empordà suelen oscilar entre los 1.5 y los 4 millones de euros, llegando a cifras superiores en fincas históricas de gran lujo.
La mayoría de las masías están catalogadas como patrimonio arquitectónico. Esto significa que se pueden reformar los interiores para adaptarlos a la vida moderna, pero se debe respetar escrupulosamente la volumetría exterior, la fachada de piedra y los elementos estructurales originales. Siempre asesoramos consultar con un arquitecto local especializado en normativa rústica.
La principal diferencia es el terreno y la ubicación. Una casa de pueblo se encuentra dentro del núcleo urbano y suele compartir muros con vecinos. Una masía es una finca aislada, rodeada de terreno propio (campos, bosque u olivares), ofreciendo una privacidad total y vistas despejadas al paisaje del Empordà.
Especialistas en Masías, casas de pueblo y fincas rústicas en general.
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